|
Volumen 11 - Nº 66 Diciembre 2001/ Enero 2002 |
|
|
Un
sudamericano invade Asia
María Cristina Damborenea y Gustavo Darrigran
Departamento Científico Zoología Invertebrados, Facultad de Ciencias Naturales
y Museo,
Universidad Nacional de La Plata (UNLP).
... Solo la adaptación común a un mismo medio,
vivido y propagado desde el remoto inmemorial de la especie, puede sobreponerse
en los grandes cataclismos a esta fatalidad del hambre. Así, ante una gran
sequía, las angustias del flamenco, de las tortugas, de las ratas y de las
anacondas, formarán un solo desolado lamento por una gota de agua. ...
Horacio
Quiroga, Los Desterrados.
Numerosos son los ejemplos de las graves consecuencias de
la actividad del ser humano sobre el ambiente. La introducción incontrolada de
especies, intencional o no, ha provocado innumerables daños ambientales,
sanitarios y económicos. Un ejemplo de esto es nuestro caracol de agua dulce,
Pomacea canaliculata, que al ingresar en el sudeste asiático se ha transformado
en una de las principales plagas del más importante cultivo: el arroz.
|
|
Figura
1. Pomacea canaliculata es uno de los caracoles más comunes de nuestros
arroyos y lagunas. |
Pomacea canaliculata (Lamark, 1822), ‘ampularia’ o Golden Apple Snail (GAS), como se lo conoce internacionalmente, es nuestro caracol común de lagunas y arroyos, perteneciente a la familia Ampullariidae (figura 1). Entre las especies de esta familia, es la de mayor distribución (figura 2). Habita la Cuenca del Plata y la Cuenca del Amazonas. Se la encuentra desde Colombia y las Guayanas hasta el sur de la provincia de Buenos Aires en la Argentina donde es muy abundante en distintos cuerpos de agua dulce (figura 3).
|
|
|
En el Viejo Mundo son comunes otras especies
indígenas de la misma familia, particularmente en el sudeste de Asia; algunas
de estas especies pertenecen al género Pila (figura 4) las cuales suelen
ser utilizadas como recurso alimentario por los habitantes de la región.
|
|
Como es habitual en el
medio natural, estas especies asiáticas, al igual que las sudamericanas, se encuentran
en un equilibrio dinámico, interactuando con otras especies que integran los
ecosistemas nativos en los que habitan.
Alrededor de 1979, P.
canaliculata fue introducida en forma intencional en la isla de Taiwan,
desde la Argentina, con la finalidad de ser cultivada y utilizada como
alimento, tal como se hace en el sudeste asiático en general, con especies del
género Pila. Sin embargo, este caracol no tuvo aceptación en la
población, debido a un problema de palatabilidad, su sabor no fue apreciado y
parece ser muy distinto al del molusco originario de esa región. Su cultivo fue
abandonado. Desde entonces, y en diferentes oportunidades, Pomacea
canaliculata colonizó distintos ambientes e invadió diferentes áreas y
países del sudeste asiático. En 1981 se la registró en Japón, en 1982 en
Filipinas, en 1985 en China y Corea, en 1989 en Indonesia, Tailandia, Vietnam y
Laos y, en 1995, se la encontró en Camboya.
Esta especie invasora(*)
se dispersó en el sudeste de Asia de forma muy rápida; encontró no solo un
clima apropiado que le permite reproducirse durante gran parte del año, sino
también abundantes ambientes de potencial colonización y ausencia de enemigos
naturales. Estos factores favorecieron el que se dispersara a través de los
sistemas de agua naturales y artificiales de cultivos.
La mayor parte de los
países mencionados en los que ingresó P. canaliculata, tienen
como principal fuente de recurso al cultivo de arroz. Este ocupa la mayor parte
del área cultivable; constituye para sus pobladores, parte fundamental de su
dieta básica y es el medio de ingreso económico de mayor importancia. Es decir,
estos países dependen de su producción.
|
|
Hoy, a 22 años desde su
primera ocurrencia en el sudeste de Asia, las ampularias se han transformado en
una de las principales plagas de los cultivos de arroz (figura 5). Allí
encontró, además de un ambiente propicio para su desarrollo, grandes
extensiones de alimento, constituido fundamentalmente por las plantas jóvenes
de arroz y con un sinnúmero de soportes adecuados para depositar sus masas de
huevos.
La pérdida de millones
de dólares que la especie está causando, no se debe solo a la devastación de
los cultivos de arroz (costo por perjuicio), sino también al costo de gestión
que implica su control (investigación científica, aplicación de metodologías de
control y prevención, monitoreo, etc.). Los daños que causa en los cultivos
varían según:
- las economías regionales;
- las características climáticas;
- el tiempo en que esta especie esté radicada en cada región;
- las medidas de control que los gobiernos de cada país implementan.
En Japón se la importó en repetidas oportunidades
(supuestamente desde Taiwan y también desde Sudamérica). Este caracol se
cultivaba en numerosos lugares de Japón a fin de ser utilizado en la
alimentación. Sin embargo, su cultivo se abandonó rápidamente debido a que el
sabor del caracol no resultó del gusto de la población. P. canaliculata fue
hallada por primera vez en el medio natural en 1983. Estos caracoles
escaparon de los cultivos o fueron descargados accidentalmente en los ambientes
naturales y comenzaron a dispersarse rápidamente por ríos, lagunas y campos de
cultivo. En 1997, alrededor del siete por ciento de los campos cultivados se
hallaban infestados. Debido a las grandes dificultades para erradicar a esta
especie de las áreas actualmente ocupadas, se espera que su distribución siga
en aumento. Este país implementa numerosas medidas para tratar de impedir la
infestación de los campos de arroz con caracoles, tanto en épocas de cultivo
del arroz (de trasplante y crecimiento) como fuera de estas.